jueves, 10 de enero de 2013

Encontrar pareja por internet: poniendo límites


Si digo que todos tenemos un precio posiblemente se me malinterprete. No me estoy refiriendo a que seamos capaces de traicionar nuestros ideales y entorno a cambio de una determinada cantidad de dinero, sino a que en algunas circunstancias somos capaces de ceder en algunos puntos cuando recibimos determinados estímulos, máxime si los puntos y los estímulos tienen que ver con las sensaciones y los sentidos.

Por utilizar un ejemplo: una persona puede amar a su pareja con locura y ni plantearse serle infiel, pero si un día recibe un sobre a su nombre de alguien que firma como  un admirador/a secreto, casi con toda seguridad leerá la carta. Y si le sorprendemos en el acto, dirá que le picó la curiosidad, lo cual sólo será parcialmente verdad: en el fondo le pudo la vanidad y esa indescriptible y poco confesable sensación que nos recorre el cuerpo cuando nos sabemos atractivos para alguien.

Cuando se trata de encontrar pareja por internet también entran en juego esos elementos que hacen vacilar nuestros principios y concepción de nosotros mismos, incluso aún más que al buscar el amor en la vida real. Amparados por esa falsa seguridad que nos proporciona internet y en concreto las webs de contactos, nos metemos a veces en terrenos peligrosos de los cuales luego nos resulta más complicado escapar de lo que inicialmente habíamos previsto.

Por descender a los casos concretos, en internet es más fácil que en la vida real acabar inmerso en un triángulo amoroso cuando meramente queríamos encontrar pareja. Está comprobado que hacemos cosas a través de la red que no haríamos en el día a día, tal vez porque nos parezca que no las estamos realizando en realidad. Y luego, un buen día, sin saber cómo, resulta que nos hemos enamorado de alguien para quienes apenas somos una distracción o esa pimienta que le falta en su matrimonio. Luego llegan las promesas de divorcio que rara vez se materializan, el mañana lo haré, el necesito tiempo, etc. 

Sería interesante ponerse a la hora de encontrar pareja por internet los mismos límites que nos aplicamos en la vida real, y no rebajar nuestro precio sean cuales sean las circunstancias.

viernes, 4 de enero de 2013

Quiero encontrar pareja en fin de año


Encontrar pareja en internet está prohibido en fin de año 

 

 Me llegan los datos de actividad de cierta web de contactos relativos a la afluencia de usuarios que se produjo en la misma los días 31 de diciembre y 1 de enero, y hay algunas cosillas curiosas que me gustaría compartir con vosotros.

Podemos empezar por lo que podemos considerar normal: La actividad en dicha web para encontrar pareja en internet cayó en picado el 31 desde media tarde hasta las 3-4 de la madrugada del día 1. Nada que exponer aquí, lo raro sería lo contrario. Se supone que todo el mundo se estaba preparando para la cena y posterior cotillón/celebración familiar.

Puestos a elegir, que le vea la cara


Los datos dignos de mención comienzan durante la mañana y primera mitad de la tarde del 31 de diciembre. Los datos de actividad de la web de contactos de referencia nos dicen que la actividad con respecto a otros días de similar tráfico estuvo muy por debajo.

Y antes de atrevernos con el subsiguiente análisis, en Quiero Encontrar Pareja queremos facilitarte otro dato provinente de la misma fuente: La actividad a partir de las 4 de la madrugada de fin de año y durante todo el día primero de enero se disparó de manera increible en la web con relación a días similares.

Internet para encontrar pareja: ¿Plan B?


La conclusión de todo esto parece conducirnos a que cuando vislumbramos la posibilidad de encontrar el amor cara a cara (fin de año es muy propicia para tales menesteres), dejamos aparcados los métodos virtuales que nos brinda internet. Es sólo cuando no obtenemos los resultados pretendidos que volvemos al plan B y de nuevo nos conectamos a nuestra web favorita para encontrar pareja.

Salvo teoría mejor...

lunes, 31 de diciembre de 2012

Encontrar pareja en internet: etiquetar como privado


Os comentaba el otro día en Webs para encontrar pareja o Facebook que, por lo general, encontrar pareja es una actividad que pertenece a la esfera privada del individuo, se produzca dicha búsqueda en internet o en la vida real.

Aunque, como en casi todo, caben matices: Tendemos a no dejar translucir nuestra intención de encontrar pareja hasta que no encontramos pareja. Normalmente llamamos a nuestros amigos y familiares cuando hay alguien en nuestra vida, pero no cuando ese alguien es una hipótesis y ni tan siquiera tiene rostro. Hay en esta actitud un componente muy arraigado en la naturaleza humana: el miedo a mostrarnos ante los demás como fracasados. 

Confesar que se busca pareja -máxime si es en internet- parece que nos estigmatice y nos convierta en ciudadanos de segunda incapaces de hacer surgir candidatos a ocupar nuesto corazón y cama a la que chasqueamos los dedos. Pareciera que algo tan natural como buscar pareja nos asimila a pobres huerfanitos ávidos de cariño y migas de pan con besos (por así decirlo)

En cambio, a la que somos correspondidos por alguien nos falta tiempo para poner al día a todo nuestro círculo social (carteros inclusive) de la buena nueva, contando con todo lujo de detalles -normalmente no solicitados- el árduo proceso a partir del cual conseguimos encontrar pareja.

Es por esta característica tan propia de las personas que las webs para encontrar pareja siguen siendo la opción preferida para buscar el amor en internet, mientras que en cambio las redes sociales son insuperables para contarle a todos nuestros amigos/seguidores/suscriptores que hemos encontrado pareja.