miércoles, 5 de diciembre de 2012

Quiero encontrar pareja gratis en internet en menos de una hora


Reconozcámoslo: hay una ley no escrita que nos impele a pensar que todo lo que podemos obtener en internet ha de ser gratis, tiene un valor intrínseco igual o parecido a cero y se ha de obtener en menos de diez segundos.

Empezando por el final de lo anteriormente expuesto y meramente a modo de ejemplo: hay estudios que demuestran que los seres humanos empezamos a ponernos histéricos cuando llevamos más de veinte minutos sin avanzar en una cola (salvo que la cola la conformen un puñado de preadolescentes con intención de ver un concierto de Justin Bieber, en cuyo caso ya vienen histéricas de casa). En cambio, cualquier lapso de espera superior a diez segundos en internet puede ocasionar destrozos diversos en el mobiliario del internauta.

Cuando se trata de entontrar pareja en internet aplicamos inconscientemente estas leyes. Y ya no entro en la gratuidad que relacionamos con todo lo que tenga que ver con el ciberespacio y que hace que consideremos completamente lógico y legítimo que una agencia matrimonial de las tradicionales cobre por propiciar encuentros sentimentales entre parejas con perfiles compatibles, pero paralelamente demonicemos y tachemos como actividad próxima a la estafa que una empresa haga exactamente lo mismo en internet.

No. En esta ocasión vengo a referirme a esa minusvaloración que hacemos a la hora de encontrar pareja en internet con relación a esas personas que conocemos al otro lado de la red.

Lo explicaré con un ejemplo: Un hombre pasea por un bulevar cuando de repente ve sentada en una cafetería a una mujer que le resulta atractiva. Sin pensánselo dos veces se aproxima a ella y le dice:

- Oye, ¿quieres sexo conmigo?. Responde ya porque si no se lo pido a la de la mesa de al lado.

Este arranque de romanticismo -salvo en caso de gañanes de nivel diez, que también los hay- es impensable en la vida real. Pero en cambio se da con una frecuencia apabullante cuando se trata de encontrar pareja en internet. Y la pregunta es, ¿acaso las personas al conectarse a la red son de alguna incomprensible manera degradadas moralmente, hasta tal punto que se las puede tratar como género cárnico al por mayor? ¿Es que la pareja que se pueda encontrar en internet tiene alguna tara inconfesable que hace que no nos esforcemos en demostrarle que nos interesa más allá de unos minutos de preliminares?

Dejo ahí las cuestiones. No sé qué opináis vosotros.

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